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Perros de asistencia para personas sordas

Por Belén Fernández
bfernandezg@telefonica.net

Los perros para personas sordas, son perros de asistencia que alertan a sus dueños de los sonidos que ocurren en su entorno. Para ello a los perros se les enseña previamente a reconocer algunos sonidos y a avisar de forma adecuada.

¿De qué sonidos pueden alertar estos perros?

Los perros se preparan atendiendo a las necesidades individuales de cada persona. Los sonidos más habituales a los que se les enseñan a que reaccionen son los siguientes:

Lo correcto es enseñar al perro a que avise de dos o tres sonidos máximo. Prepararle para avisar de un número mayor de sonidos sería contraproducente para el animal, ya que le obligaría a estar en continua alerta, aumentando así su nivel de estrés.

¿Cómo alerta el perro al dueño?

Cuando el perro escucha el sonido para el que ha sido entrenado, va en busca de la persona sorda y se sienta delante de ella y puede hacer algo especial, por ejemplo contactar con una de las patas sobre la pierna de la persona. A continuación, la persona sorda realiza algún gesto (puede ser abrir sus manos) para pedirle al perro que le guíe hasta la fuente de sonido.

Si el sonido procede de la alarma de incendios, el protocolo varía. En este caso, el perro al llegar a la persona sorda contacta con ella y a continuación se tumba en el suelo, señal de que ha saltado la alarma de incendios. Posteriormente, la persona tomará las medidas de actuación que considere oportunas para salvaguardar su integridad física y la del perro.

La labor que realizan estos perros con su trabajo es muy valiosa, pero lo más importante son el apoyo psicológico y tranquilidad que reportan con su compañía, actuando también como herramientas de integración con el resto de ciudadanos, que muchas veces por desconocimiento del mundo de las personas sordas, no interactúan con ellas. El secreto no está en las palabras, no es el único medio de comunicación con los demás. Hay otras formas de comunicación, el lenguaje corporal por ejemplo, donde una sonrisa o un gesto son más valiosos y no suponen barrera alguna para los oyentes o no oyentes. El perro facilita esta vía de integración con su presencia. Fuera de España, estos perros tienen un elevado grado de aceptación entre las personas sordas y hay que esperar largas listas de espera para poder tener uno de estos perros. AEPA trabaja para fomentar el uso del perro para personas sordas y está orgullosa de haber preparado al primero y único perro reconocido hasta el momento. AEPA además reivindica la equiparación de la ley de usuarios de perros-guía con la de usuarios de perros de asistencia. En esta línea también ha conseguido grandes resultados, ya que de cuatro comunidades autónomas en las que ya existe dicha ley, la de Galicia y País Vasco han sido conseguidas por ella como resultado de su excelente trabajo y al apoyo de organismos públicos y privados que colaboran con AEPA para que siga realizando su labor.

Belén Fernández, octubre de 2008.
Para contactar con el autor: bfernandezg@telefonica.net

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