Inicio | Quienes somos | Colaborar | Proyectos | Formación |¿Qué dice la ley? | Artículos y opinión | Testimonios | Vídeos | Novedades

Pensamientos de Punko

Pensamientos de Punko
Por Punko (Ana García)
super_punko@yahoo.es

Hola, me llamo Punko y soy un perro.
Sí, ya sé que los perros no hablan, pero sólo por hoy haré ese esfuerzo porque creo que el resto de mis colegas perrunos estará de acuerdo en lo que os voy a contar a vosotros, los humanos.

Las fechas de finales de año fueron una época muy dura para nosotros, no sólo por los petardillos, cohetes y demás ruidaje inservible que molesta a nuestros oídos y nos desconcierta, sino además, tanta visita de familiares y amigos, las típicas fotos que nos hacen con el gorrito rojo ese, o como mi jefa el año pasado, que me puso unos cuernos de ¿reno? con cascabeles que ya era ¡el colmo de la tontería!  Desde entonces, me puse en huelga de patas caídas y parece ser que ella pilló la idea de mi dignidad animal y me deja ser perro sin disfrazarme, y es que, no sé porqué os da por hacernos pasar por otra cosa que no sea perro.

Lo mismo  sucede cuando os entran las prisas y nos os obligáis a ir a vuestro ritmo y si no hacemos lo que pedís en tres milésimas de segundo decís que no somos "obedientes", que os retamos o que somos tercos. Mirad humanoides, si queréis respuesta inmediata, compraos una máquina; pero a nosotros, dejadnos ser perros que para eso nacimos, no para ser bailarines, atletas o máquinas de precisión, que es en lo que  algunas personas tratan de convertirnos.
¿Acaso creéis que nos gustan hacer muchas de las cosas que os gustan a vosotros? ¿Os gustaría a vosotros seguir un rastro durante 10 minutos, o meter vuestra nariz en la hierba alta olfateando cada brizna o llevar un palo en la boca? ¿Y si os diera 1.000 euros por hacerlo? Nosotros también hacemos cualquier cosa con tal de recibir algún premio (o por evitar algún castigo, por desgracia), pero eso no quiere decir que nos guste o que sea algo bueno para nosotros y por supuesto no somos más tontos por no hacerlo.

Muchas actividades "humanizadas" de competición y llenas de exigencias sirven para entreteneros y competir entre vosotros, porque a nosotros nos gusta hacer cosas de perro, no de humanos.

Y claro, alguno me vendrá diciendo: "entonces, ¿a ti no te gustará ser perro de asistencia ni de terapia, verdad?" Y que quiere que le diga, pues ni sí ni no, sino ¡todo lo contrario!   
Las actividades que yo realizo no son ultraperrunas:

Pero no competimos con nadie porque no tengo que demostrar que soy mejor o peor que otro perro.

Todos los perros somos excepcionales si nos permiten disfrutar de cada actividad sin atosigarnos. Lo malo es que los dueños no veis  dónde está nuestro límite y os creéis que el hecho de que movamos el rabo con "alegría" significa que esa actividad es estupenda para nosotros.

Me viene a la cabeza el ejemplo de mi amigo Pipo, un labrador obsesionado con la pelota. Siempre que voy al parque ni me saluda ni nada porque está pendiente de que su jefe le tiré la pelota una y otra vez, "así quema energía" oigo decir a su dueño. Pero señor, la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Y Pipo se ha transformado en un perro insociable que ni juega conmigo ni huele las cosas interesantes que hay en el parque y se va a casa más estresado de lo que salió.

En fin,  solo soy un perro, pero quería contaros mi punto de vista perruno porque creo que mi felicidad debo compartirla con el resto de amigos para que sus dueños sepan que los perros somos más felices siendo perros, ¡no es tan complicado! ¿o sí? Ante cualquier duda, ¡preguntádselo a vuestros peludos!

Saludos perrunos,
Punko

PD: Otro día os cuento la "interesante" vida de mi amigo Kass, que por ser un Border Collie tiene demasiadas actividades extraescolares…


e-mail